Conéctate con nosotros

Opinión

Yo vengo a ofrecer mi corazón.

Publicado

En

Por monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo (Argentina), miembro del Dicasterio para la Comunicación.

Desde nuestra fe cristiana, el corazón tiene un lugar muy especial, casi de privilegio. Le rezamos al corazón de Jesús, confiamos nuestros dolores y nuestras esperanzas al corazón de la Virgen María, nos deseamos tener “corazón de carne” y no de piedra, o, como rezaban nuestras madres y abuelas: “Sagrado Corazón de Jesús, en vos confío”. Y no se acaba acá. Cuántas canciones aluden al corazón porque le da cobijo a los sentimientos que nos habitan y se dice “me rompió el corazón” cuando fue la traición la que irrumpió en esa vida. Ponemos “el corazón en lo que hacemos” cuando nos jugamos todo lo que somos por algo que nos importa mucho y “hablamos con el corazón en la mano” cuando ponemos sobre la mesa toda la verdad. “Donde está tu tesoro allí está tu corazón” nos dice el evangelista Mateo: algo o alguien te importa tanto tanto que habita tu corazón.

Desde 1967 el Papa nos regala cada año —especialmente a periodistas y comunicadores— un Mensaje por la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales que se celebra el domingo anterior al domingo de Pentecostés. Este año cae hoy, 21 de mayo, y… ¿de qué trata el mensaje esta vez? Del corazón. “Hablar con el corazón, «en la verdad y en el amor»” 

El corazón “nos mueve”, dice el Papa, “a una comunicación abierta y acogedora” después de “haber ejercitado la escucha” paciente para “entrar en la dinámica del diálogo y el intercambio”. Ese corazón nos pide acción en salida hacia el otro buscando “sintonizar” bien en la alteridad.

Nos habla de comunicar cordialmente: que “quiere decir que quien nos lee o nos escucha capta nuestra participación en las alegrías y los miedos, en las esperanzas y en los sufrimientos de las mujeres y los hombres de nuestro tiempo. Quien habla así quiere bien al otro, porque se preocupa por él y custodia su libertad sin violarla”. 

“En un periodo histórico marcado por polarizaciones y contraposiciones —de las que, lamentablemente, la comunidad eclesial no es inmune—, el compromiso por una comunicación ‘con el corazón y con los brazos abiertos’ no concierne exclusivamente a los profesionales de la información, sino que es responsabilidad de cada uno. Todos estamos llamados a buscar y a decir la verdad, y a hacerlo con caridad.”

Destaca también el valor enorme de la amabilidad: “La necesitamos en el ámbito de los medios para que la comunicación no fomente el rencor que exaspera, genera rabia y lleva al enfrentamiento, sino que ayude a las personas a reflexionar con calma, a descifrar, con espíritu crítico y siempre respetuoso, la realidad en la que viven”.

San Francisco de Sales, patrono de los periodistas, es retratado por el Papa Francisco —casi podríamos imaginar— desde su propio corazón: de “intelecto brillante, escritor fecundo, teólogo de gran profundidad, Francisco de Sales fue obispo de Ginebra al inicio del siglo XVII, en años difíciles, marcados por encendidas disputas con los calvinistas. Su actitud apacible, su humanidad, su disposición a dialogar pacientemente con todos, especialmente con quien lo contradecía, lo convirtieron en un testigo extraordinario del amor misericordioso de Dios”. Y completa: “para él la comunicación nunca debía reducirse a un artificio —a una estrategia de marketing, diríamos hoy—, sino que tenía que ser el reflejo del ánimo, la superficie visible de un núcleo de amor invisible a los ojos”. San Francisco de Sales hablaba desde el corazón.

Más adelante en el texto quedan enlazados corazones y proceso sinodal: “De una escucha sin prejuicios, atenta y disponible, nace un hablar conforme al estilo de Dios, que se nutre de cercanía, compasión y ternura. En la Iglesia necesitamos urgentemente una comunicación que encienda los corazones, que sea bálsamo sobre las heridas e ilumine el camino de los hermanos y de las hermanas”. Y contrapone “encender el fuego de la fe en vez de preservar las cenizas de una identidad autorreferencial”. 

Y ya en el final, pone de relieve la centralidad del uso de lenguajes de paz: “Hablar con el corazón es hoy muy necesario para promover una cultura de paz allí donde hay guerra; para abrir senderos que permitan el diálogo y la reconciliación allí donde el odio y la enemistad causan estragos. (…) Necesitamos comunicadores dispuestos a dialogar, comprometidos a favorecer un desarme integral y que se esfuercen por desmantelar la psicosis bélica que se anida en nuestros corazones”. 

Es posible que, como los satélites de Fito Páez en su canción “Yo vengo a ofrecer mi corazón”, solo un corazón no alcance para tanto desencuentro y conflicto simultáneo. Pero esta fe que habita en tantos corazones a la vez seguramente irá contrarriente remando en y hacia la caridad.

@Escribe: Monseñor Jorge Lozano

/Fuente de imagen: Archivo Google

Opinión

Voces en pos de la Multipolaridad en Moscú

Publicado

En

NOTA DE OPINIÓN – Juan Martin Gonzalez Cabañas – corresponsal en Moscú

El II Foro de la Multipolaridad, que tuvo lugar en la ciudad de Moscú el pasado 26 de febrero,
ha congregado a delegados provenientes de 130 naciones de todo el mundo para dialogar acerca de la imperiosa necesidad de consolidar un orden mundial multipolar y más equitativo.

La presencia de representantes de todos los continentes en este foro es la expresión del interés global en la búsqueda de un mundo que superé la influencia y predominancia de un solo polo de poder (Occidente: con sus epicentros en EEUU y Europa). La multipolaridad surge como una alternativa al sistema actual, el cual favorece a las potencias occidental predominantes en detrimento del interés de las otras naciones.

Durante las discusiones de la conferencia, se han examinado diversas propuestas y soluciones encaminadas a promover un equilibrio de poder más justo y equitativo, en el que sean respetadas la soberanía y la autodeterminación de todas las naciones.

El discurso inaugural estuvo a cargo de María Zajárova, portavoz oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia, quien destacó la urgencia de establecer una agenda unificada sin imposiciones previas, abogando por la cooperación y el entendimiento mutuo entre distintos continentes, países y filosofías.

El Ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov resaltó el actual rol de Rusia en su presidencia de los BRICS y la participación rusa en plataformas internacionales como la Comunidad de Estados Independientes(CEI), Unión Económica Eurasiática (UEEA), la Organización de Cooperación de Shanghái (OCS), el G20, así como otros formatos multilaterales que tiene como objetivo afianzar la Multipolaridad.

La crítica hacia la unipolaridad, las guerras y las llamadas revoluciones de colores fue un tema relevante y recurrente en el foro, especialmente por parte de los representantes chinos. El experto en relaciones internacionales Zhang Weiwei expresó la postura de China a favor de un modelo de “unión y prosperidad” en contraposición al enfoque occidental de “división y control”. Weiwei señaló que a pesar de los esfuerzos de aislamiento por parte de Occidente, la mayoría de los países del mundo simpatizan con Rusia, mientras que el llamado Occidente Colectivo se encuentra cada vez más aislado a nivel global, lo que indica un cambio en la dinámica de poder internacional.

La ausencia de un equilibrio de poder desde la desintegración de la Unión Soviética ha generado un aumento en los conflictos en diversas regiones del mundo, planteando la amenaza de una guerra nuclear a escala global. La relevancia de esta situación se ve reflejada en la celebración de reuniones internacionales como el Foro de la Multipolaridad, en las cuales países rechazan el sistema unipolar actual.

Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de Ahora San Juan.

/Imagen principal: Archivo/

Continuar leyendo

Opinión

Comentario del Embajador de Rusia acerca del comunicado de prensa de la cancillería argentina sobre Ucrania.

Publicado

En

NOTA de OPINIÓN por el Embajador de Rusia en Argentina Dmitry Feoktistov

Prestamos la atención al dicho documento de la Cancillería, dedicado a los dos años de la Operación Militar Especial.

Con asombro y decepción vimos en el texto una serie de elementos difundidos por la propaganda ucraniana para moldear la opinión a su favor.

El comunicado comienza con una “firme condena a la invasión” y exhortación a la Federación de Rusia “a cesar inmediatamente en el uso ilegítimo de la fuerza”. Se indica también que el Gobierno argentino respeta los principios de la Carta de las Naciones Unidas.

En este sentido, quisiéramos recordar que el motivo de la intervención de Rusia en la situación en Ucrania fue el ataque de las fuerzas armadas ucranianas contra Donbass en violación de los Acuerdos de Minsk aprobados por el Consejo de Seguridad de la ONU.

Rusia en sus acciones se guió por el artículo 51 de la Carta de la ONU, que estipula el derecho de defensa, individual o colectiva.

Compartimos el compromiso con las normas del Derecho Internacional, pero insistimos en que las mismas se apliquen en su totalidad y de forma interconectada, incluidas las relativas a la igualdad soberana de los Estados, la no interferencia en sus asuntos internos, el respeto a la integridad territorial y el derecho de los pueblos a autodeterminación.

Buenos Aires expresa preocupación por “el traslado de niños dentro de Ucrania y su deportación ala Federación de Rusia”. En este contexto, vale la pena destacar que durante diez años a partir del golpe de estado en Kiev, cientos de niños han sido asesinados y heridos en Donbass. La víctima más joven de la agresión ucraniana tenía apenas 27 días de edad.

Los niños fallecían debido a los bombardeos y fuego de francotiradores, pisaban las minas colocadas por el ejército ucraniano en senderos forestales y cerca de depósitos de agua, y resultaban gravemente heridos.

Después del comienzo de la Operación Militar Especial, cerca de cinco millones de personas fueron evacuadas de la zona del conflicto armado, entre ellos más de 700 mil menores, incluyendo alumnos de internados para huérfanos e infantes sin cuidado parental.

Resulta que nos culpan de salvar a los niños de los bárbaros bombardeos llevados a cabo por la junta de Kiev a instancias de sus amigos occidentales que le suministran sistemas de artillería de largo alcance.

Los rescatados no tienen obstáculos para reunirse con sus familias. Se puede hacer lo contactando a la Comisionada para los Derechos del Niño ante Presidente de la Federación de Rusia, María Lvova-Belova, o las estructuras oficiales de Ucrania, que transmiten información correspondiente a los organismos gubernamentales rusos.

En caso necesario, participan en el proceso mediadores, incluidos representantes de Qatar y el Enviado especial del Papa, el cardenal Matteo Zuppi. Decenas de niños ya han regresado a sus padres.

Moscú es acusada de violencia contra civiles y ataques a la infraestructura civil.

Respondemos de nuevo: Rusia utiliza sólo armas de alta precisión y ataca exclusivamente objetivos militares. Pero Ucrania no se considera sujeta a las obligaciones del derecho internacional humanitario y continúa cometiendo actos terroristas.

El pasado 15 de febrero, las fuerzas armadas de Ucrania efectuaron otro ataque masivo contra zonas residenciales de la ciudad rusa de Belgorod. Fallecieron 6 personas, incluido un niño. 17 ciudadanos fueron heridos, cuatro de ellos – niños. Resultaron dañados edificios, automóviles, una de las empresas industriales y una tienda. Esta acción fue llevada a cabo sin ningún sentido militar, igual quemuchas de las anteriores.

Otra acusación infundada contra Rusia se refiere a la amenaza para las instalaciones de infraestructura nuclear.

De hecho, todo es exactamente lo contrario: ese peligro realmente existe, pero porque los ucranianos bombardean repetidamente la central nuclear de Zaporozhye.

Hace poco, el 14 de febrero, los edificios de este complejo fueron atacados por vehículos aéreos no tripulados. Y no fue el únicosuceso: el verano pasado, drones ucranianos asaltaron la Central Nuclear de Kursk. Se puede recordar la explosión de la presa de la Central Hidroeléctrica de Kajovka en verano de 2023, que provocó un desastre medioambiental a gran escala y también dañó el sistema de refrigeración de la Central Nuclear de Zaporozhye.

Argentina insiste en que el conflicto ucraniano se resuelva mediante la desescalada y el diálogo. En este sentido recordamos que nunca hemos renunciado a las negociaciones. En 2022, se llevaron a cabo varias rondas de contactos ruso-ucranianos, las partes estaban cerca de un acuerdo de paz, pero al final el Occidente obligó a Kiev a retirarse de este proceso.

Vladimir Zelensky firmó un decreto que prohíbe negociar con las autoridades de Rusia, aunque es obvio para todos que es imposible resolver el conflicto sin de nuestro país.

En lugar de eso, tenemos la “fórmula de paz”ucraniana, un conjunto de exigencias poco realistas en forma de ultimátum para la Federación de Rusia que se promuevan con la ayuda de los Estados Unidos y la Unión Europea.

Esperamos que nuestros socios argentinos analicen objetivamente los hechos anteriores y hagan caso a nuestros argumentos.


Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el punto de vista de Ahora San Juan.

@Embajada de la Federación Rusa en Argentina

Continuar leyendo

Opinión

Palabras de aliento para cuando se haga de noche.

Publicado

En

Por monseñor Jorge Eduardo Lozano, arzobispo de San Juan de Cuyo.

Hay momentos en la vida en los que necesitamos gestos grandes de cercanía y amor que nos sostengan el ánimo y nos preparen para las situaciones difíciles que puedan venir. Cuando un hijo va a rendir un examen importante la mamá se esmera en el desayuno, cuando alguien se tiene que ausentar por largo tiempo por trabajo se le hacen agasajos no comunes, antes de una cirugía complicada…

Jesús sabe que a los discípulos les va a costar mucho aceptar la Pasión. No les resultará sencillo verlo sufrir, ser humillado, flagelado, despreciado y crucificado. Quiere sostenerlos de manera especial a los tres más cercanos, Pedro, Santiago y Juan. Y —por qué no— también a vos y a mí.

El domingo pasado lo veíamos a Jesús en el desierto luchando con la tentación del demonio. Una dimensión unida al bautismo. Lo hemos visto como verdadero hombre. Hoy la Palabra nos lo presenta en su dimensión gloriosa, como verdadero Dios.

La transfiguración es también manifestación de la felicidad y la alegría desbordante, de vida nueva en plenitud. Por eso dan ganas de quedarse, y Pedro lo expresa de modo elocuente: “Maestro, ¡qué bien estamos aquí!”.

Pero hay que bajar del monte, seguir el camino, guardar en el corazón la experiencia; atesorar el encuentro luminoso para cuando se haga de noche en la fe.

Estos tres discípulos, los más cercanos a Jesús, también serán los que le vean angustiado en el huerto de Getsemaní sudando gotas de sangre y abatido poco antes de ser llevado preso. Será entonces el momento de evocar lo acontecido en el monte.

A ellos se les concede contemplar esta visión rodeados de luz resplandeciente que sale del mismo Jesús.

La voz del Padre dice: “Este es mi Hijo, el amado. ¡Escúchenlo!” (Mc 9, 2- 10). Esto es, presten atención a su predicación, déjense moldear el corazón, acojan las Bienaventuranzas, el mandamiento nuevo del amor…

Ante las dificultades y sufrimientos de las luchas que tenemos en este tiempo de Cuaresma, miremos adelante, a la Pascua de Cristo y a nuestra propia Pascua. Nuestra Vocación es la luz, la alegría, la felicidad. En esta vida nos toca muchas veces andar en la oscuridad, experimentar la lucha, enfrentar dificultades y la prueba del sufrimiento. Pero esto no es lo
definitivo. La luz es nuestra meta. La cuaresma nos adentra en el combate con la tentación, pero la mirada está en la Pascua. Atesoremos las experiencias de luz y consuelo, y seamos también fortalecidos.

La lucha viene de adentro de cada uno de nosotros. Por eso debemos asumir el camino de la conversión. Además, la lucha también viene del mundo y sus criterios de egoísmo, vanidad y sensualidad. Es necesario crecer en paciencia y aguante.

Dios nos fortalece y reanima…. En su Mensaje para la Cuaresma del 2024 Francisco expresa: “El testimonio de muchos hermanos obispos y de un gran número de aquellos que trabajan por la paz y la justicia me convence cada vez más de que lo que hay que denunciar es un déficit de esperanza.

Es un impedimento para soñar, un grito mudo que llega hasta el cielo y conmueve el corazón de Dios”. El desaliento nos paraliza y adormece.

En cambio, la Cuaresma nos abre a otra mirada. “Delante de la presencia de Dios nos convertimos en hermanas y hermanos, percibimos a los demás con nueva intensidad; en lugar de amenazas y enemigos encontramos compañeras y compañeros de viaje. Este es el sueño de Dios, la tierra prometida hacia la que marchamos cuando salimos de la
esclavitud” (Francisco, Mensaje Cuaresma 2024).

Ayer se cumplieron 2 años de la invasión de Rusia a Ucrania, que lleva un saldo triste de muerte, destrucción, familias desplazadas, niños y adolescentes sin escolaridad… Todo lo que causa la guerra.

En una carta enviada a los obispos argentinos, el eparca para los ucranios de Rito Greco-Católico, nuestro hermano monseñor Daniel Kozelinski, nos hablaba sobre el dolor en el que está sumido su país y las consecuencias de “esta guerra inútil e injusta”: “Sufrimos grandes pérdidas humanas (inclusive sacerdotes presos), templos destruidos y principalmente la gente que, por causa de los misiles diarios que son lanzados por el enemigo, tienen sus hogares, hospitales, escuelas y todos los locales esenciales para la vida normal destruidos”. Recemos todos unidos por la paz en Ucrania, por la paz en todo el mundo.

Estoy concluyendo el mes de Ejercicios Espirituales. Doy gracias a Dios por este regalo y a ustedes por acompañarme con la oración.

@Monseñor Jorge Eduardo Lozano

/Fuente de imagen: Archivo Google

Continuar leyendo

Continuar leyendo